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lunes, 29 de mayo de 2017

Estrategias de lectura previa

Estrategias de lectura previa

La lectura previa, cuando se hace de forma estratégica, es una exploración del texto para conocer su estructura, tener una idea del contenido y tomar una decisión para profundizar en la lectura (Sánchez, 2009).

Veamos tres estrategias.

Explorar el texto antes de leer

Explorar el texto que vamos a leer nos permite activar conocimientos previos y tomar decisiones. Por ejemplo: podemos ver el número de páginas, las ilustraciones, los índices y los párrafos introductorios de cada capítulo.

En esta exploración es muy útil leer los títulos y subtítulos, y entender cómo están organizados; esto último nos da una idea de la estructura general de la obra y nos da una idea de las intenciones comunicativas del autor. Esta exploración también sirve para afinar nuestros propósitos de lectura y organizarnos mejor; por ejemplo, tal vez hallemos que el texto es amplio, lo que nos ayudará a detallar nuestro horario de estudio; o  quizá resulte que sólo nos servirán ciertas partes del texto, y necesitaremos buscar otras fuentes.

Usar el conocimiento previo

Todo lo que leemos cobra sentido para nosotros si lo relacionamos con lo que ya sabemos. Por eso, mientras más conocimientos previos estén activos al leer, más profunda será nuestra comprensión de lo leído.

Cuando exploramos un texto de manera estratégica y con propósito, esos conocimientos se activan en nuestro cerebro, que de ese modo está preparado para que las ideas que leeremos sean más claras.

Elaborar predicciones

Explorar los textos nos permite adelantar un poco e imaginar de qué se trata el tema y cómo lo expondrá el autor. Esto nos da una guía mientras leemos de manera más detenida. Claro que a veces nuestras predicciones serán equivocadas, pero lo importante es que estamos usando nuestro conocimiento previo y leyendo activamente.



Recomendaciones para realizar la lectura previa

He aquí algunas sugerencias para realizar la lectura previa. Recuerda que en algunos textos aplican algunas

sugerencias y en otros no. De hecho, el que un texto tenga o no estos elementos nos da cierta información

que puede ser útil.

• Revisar la portada y contraportada para conocer el nombre del autor, el título, subtítulo, editorial y año

de publicación.

• Leer la introducción, el prólogo o el prefacio, pues ahí están los motivos por los cuales el autor escribió

la obra.

• Revisar el índice, ya que es la presentación de los capítulos y partes que conforman la obra.

• Entender la distribución del texto, con los epígrafes, las entradas, los bloques, los párrafos, las líneas y

el interlineado.

• Revisar las notas que pueden aparecer en los márgenes o pie de página.

• Consultar la bibliografía, que es un listado de obras usadas por el autor para construir la obra.

• Revisar la tipografía, o sea, el tipo y forma de la letra.

• Complementos como ilustraciones, diagramas, esquemas y cuadros sinópticos.

También vale la pena repetir la lectura previa en cada etapa de lectura. Es decir, tal vez hicimos una lectura

previa de un libro, y ahora estamos por empezar un capítulo; es recomendable entonces repetir la lectura

previa, pero ahora con ese capítulo en específico.

Planeando la lectura

Planear la lectura es una estrategia previa. ¿Para qué voy a leer?

Los objetivos de la lectura. Los objetivos que pueden plantearse los lectores frente a un texto pueden ser

muy variados:

- Leer para obtener una información precisa. Leemos para localizar algún dato que nos interesa: la fecha

de nacimiento de un autor, un número de teléfono, etc. Una mezcla de “barrido” a través de la información y

minuciosidad cuando se encuentra aquella que interesa. La autora recomienda los periódicos para realizar

este tipo de actividad.

- Leer para seguir instrucciones. Hay que leerlo todo y además comprenderlo. Cuando lo que se quiere

hacer es colectivo, la comprensión debe ser compartida. La metacomprensión se facilita porque el alumno

(a) se ve obligado (a) a controlar su propia comprensión.

- Leer para obtener una información de carácter general. Interesa saber de qué va un texto. Es una lec-
tura muy libre en la que no estamos presionados por una búsqueda concreta. Es lo que hacemos con las

noticias y otros textos periodísticos. Vamos decidiendo si leer sólo el titular y, en función del interés, seguir

con la entradilla, seleccionar párrafos, frases, etc. Solé sostiene que este tipo de lectura es muy útil para

fomentar la “lectura crítica”, ya que “el lector lee según sus propios intereses y propósitos formándose una

impresión del texto y sabe tanto lo que tiene que leer en relación a ellos como lo que puede obviar”. (82)

- Lectura para aprender. Lectura lenta y repetida en la que el lector se interroga permanentemente sobre

lo que lee, establece relaciones, revisa términos nuevos, realiza recapitulaciones, redacta resúmenes o es-
quemas, toma notas, etc. Es esencial que el alumno conozca con precisión los objetivos que se quiere que

consiga.

- Lectura para revisar un escrito propio. La lectura adopta un papel de control, de autorregulación. El

lector va de sí mismo a la imagen que se hace de otra persona que lee lo que él ha escrito. Muchos tex-
tos escolares revelan que no ayudó al escritor a ponerse en el papel de sus lectores. De ahí, dirían Anna

Camps y otros, la importancia de sesiones de escritura comunicativamente contextualizadas en las que

los lectores puedan ser reales.

- Leer por placer. El lector es libre. Repite pasajes o se salta otros. Es fundamental practicar esta opción

para motivar hacia la lectura. Se me ocurre que no tiene sentido que programemos libros para los diferentes

cursos en función del placer o interés de los alumnos y luego les sometamos a aburridísimas fichas de lectura

o “controles” triviales, sin más justificación que asegurarnos que la persona ha leído el libro. Habría que aña-
dir que la literatura no es la única vía para disfrutar con la lectura. Como dice la autora: “...algunas personas

disfrutan enormemente cuando encuentran un texto científico que les hace pensar”. (87).

- Leer para comunicar un texto a un auditorio o para practicar la lectura en voz alta. Si no se prepara

para “evaluar” el nivel de lectura, sino para trabajar en competencias ligadas a la oralización del texto, es

fundamental dar tiempo a la persona para que prepare en silencio la lectura.” No se puede esperar que la

atención de los alumnos (...) pueda distribuirse por igual entre la construcción del significado y la necesidad de

oralizar bien”. (85) Algunos autores señalan que no tiene sentido que los demás tengan delante el texto que se

les lee, sin embargo, si la lectura es expresiva y personal, recrea el texto y permite mucho más su interioriza-

ción por parte de los demás. Tener el texto delante ayuda a fijar una atención mecánica que es perfectamente

compatible con una atención comprensiva mucho más profunda.

- Leer para dar cuenta de que se ha comprendido. Es para lo que más se utiliza la lectura en las aulas. For-
ma parte de un protocolo bastante generalizado en países de nuestro entorno. Según algunas investigaciones

no está claro que la mayoría de preguntas al uso, favorezcan la comprensión de lo leído. Es posible responder

estas preguntas –muchas de ellas además son periféricas- sin haber comprendido el texto globalmente.

En resumen, queda claro que enseñar a leer es también acostumbrar a practicar lecturas con diferentes

finalidades que implican distintos protocolos de actuación, diferentes estrategias. El modelo más generaliza-
do de leer textos para contestar preguntas no fomenta precisamente la adquisición de habilidades lectoras

necesarias y sirve para objetivos muy restringidos que la misma escuela diseña y que fuera de ella apenas

tienen relevancia.

Activar el conocimiento previo: ¿Qué sé yo acerca de este texto? El docente debe ayudar a que sus

alumnos (as) se hagan conscientes de lo que saben sobre el tema y de la forma del texto, para construir lo

que Mercer llama “contextos mentales compartidos”. Eso implica orientar a los alumnos sobre el tema del

texto para que puedan relacionarla con las propias experiencias; también activar lo que saben sobre el tipo

de superestructura (narrativa, noticia, expositiva, etc.) para que generen expectativas estructurales y temáti-
cas. Este conocimiento previo se activa mejor si el Facilitador dirige la atención de los chicos y chicas hacia

“indicadores” de contenido básico como ilustraciones, títulos, subtítulos, subrayados, cambios de letra, etc.

Es importante que los mismos alumnos (as) verbalicen los conocimientos y experiencias relacionadas con

el texto a leer. La activación de conocimientos previos es delicada, porque debe compatibilizar libertad con

pericia en la conducción de los intercambios para que éstos no se desvíen del tema del texto y puedan apor-
tar a los lectores, organizadores claros de las nuevas informaciones que el escrito va a presentar.

Establecer predicciones sobre el texto. El establecimiento de predicciones es un proceso que se da du-
rante toda la lectura, es consustancial al hecho de leer comprensivamente. Aquí se hablará de las que se

realizan antes de la lectura y que se refieren a los aspectos de contenido y estructura que veíamos antes:

¿qué puedo esperar del contenido y progreso del texto en función de la superestructura a la que pertenece?

Educación Superior Abierta y a Distancia • Curso Propedéutico

Curso Propedéutico

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Unidad 1. Estudio independiente en la educación a distancia

¿Qué me permiten aventurar títulos, subtítulos, ilustraciones, etc.? Implica que se corren riesgos y que que-
da claro que uno puede equivocarse, que la posibilidad de equivocarse forma parte del mismo aprendizaje.

Comprobar si se van produciendo lo que los niños (as) han aventurado da “significatividad” al acto de leer.

Hay textos que por su misma estructura facilitan esta estrategia: por ejemplo y por razones obvias, la noticia.

Solé, Isabel. Resumen por Sánchez J.,Enciso (2006). Estrategias de lectura: Ed. Graó (1992). Adaptado de:

http://www.xtec.cat/~ilopez15/materials/comprensiolectora/estrategiasdelectura.pdf

I have been losing a lot of things lately, why?????

I lost 20 bucks today, I lost 200 bucks the other day , what should I do?

The problem, Whitbourne said, is that most of us "mindlessly go about our day's activities, 

The problem is I am not conscious of what I do , so I may need to start meditation. 

What is the best meditation method?
here are some


Follow your breathing.

Clear your mind.
To meditate, you must focus on one thing maximum

If you're a beginner, it might help to focus on one thing, like a mantra or visual object. More advanced meditators may try to clear their minds completely.



Repeat a mantra. Mantra meditation is another common form of meditation, which involves repeating a mantra (a sound, word or phrase) over and over, until you silence the mind and enter a deep meditative state. The mantra can be anything you choose, as long as it is easy to remember.
Some good mantras to start out with include words like one, peace, calm, tranquil, and silence. If you want to use more traditional mantras, you can use the word "Om" which symbolizes omnipresent consciousness, or the phrase "Sat, Chit, Ananda" which means "Existence, Consciousness, Bliss".
In Sanskrit, the word mantra means "instrument of the mind". The mantra is an instrument which creates vibrations in the mind, allowing you to disconnect from your thoughts and enter a deeper state of consciousness.
Silently repeat the mantra over and over to yourself as you meditate, allowing the word or phrase to whisper through your mind. Don't worry if your mind wanders off, just refocus your attention and return to repeating the word.[3]
As you enter a deeper level of awareness and consciousness, it may become unnecessary to continue repeating the mantra.

Concentrate on a simple visual object. In a similar way to using a mantra, you can use a simple visual object to fill your mind and allow you to reach a level of deeper consciousness. This is a form of open-eye meditation, which many people find easier when they have something to focus their gaze on.
The visual object can be anything you wish, though many people find the flame of a lit candle particularly pleasant. Other possible objects include crystals, flowers, and pictures or statues of divine beings, such as the Buddha.
Place the object at eye level, so you don't need to strain your head and neck to view it. Gaze at it and nothing else, until your peripheral vision starts to dim and the object consumes your vision.
Once you are focused entirely on the object, with no other stimuli reaching your brain, you should feel a sense of profound serenity.[4

Practice visualization. Visualization is another popular meditation technique, which involves creating a peaceful place in your mind and exploring it, until you reach a state of complete calm. The place can be anywhere you like - however, it should not be entirely real, it should be unique and personalized for you.
The place you visualize could be a warm, sandy beach, a flower-filled meadow, a quiet forest or even a comfortable sitting room with a roaring fire. Whatever place you choose, allow it to be your sanctuary.
Once you have entered your sanctuary, allow yourself to explore. There's no need to "create" your surroundings, they are already there. Allow them to come to the forefront of your mind.
Take in the sights, sounds and scents of your surroundings - feel the fresh breeze against your face, or the heat of the flames warming your body. Enjoy the space for as long as you wish, allowing it to naturally expand and become more tangible. When you are ready to leave, take a few deep breaths, then open your eyes.
Know that you can come back to this same place the next time you meditate to visualization, or you can simply create a new space. Any space you create will be unique to you and a reflection of your individual personality.


Do a body scan. Doing a body scan involves focusing on each individual body part in turn and consciously relaxing it. It is a simple meditation technique which allows you to relax the mind as you relax the body.
Close your eyes and pick a starting point on your body, usually the toes. Concentrate on whatever sensations you can feel in your toes, and make a conscious effort to relax any contracted muscles and release any tension or tightness. Once the toes are fully relaxed, move on to your feet and repeat the relaxation process.
Continue along your body, moving upwards from your feet to your calves, knees, thighs, buttocks, hips, abdomen, chest, back, shoulders, arms, hands, fingers, neck, face, ears and top of your head. Take as long as you want.
Once you have completed the relaxation of each individual body part, focus on your body as a whole and enjoy the sensation of calmness and looseness you have achieved. Focus on your breathing for several minutes before coming out of your meditation practice.


Try heart chakra meditation. The heart chakra is one of seven chakras, or energy centers, located within the body. The heart chakra is located in the center of the chest and is associated with love, compassion, peace and acceptance. Heart chakra meditation involves getting in touch with these feelings and sending them out into the world.
To begin, close your eyes and rub the palms of your hands together to create warmth and energy. Then, place your right hand on the center of your chest, over your heart chakra, and place the left hand on top.
Take a deep breath and as you exhale, say the word "yam", which is the vibration associated with the heart chakra. As you do this, imagine a glowing green energy radiating from your chest and into your palms.
This green energy is love, life and whatever other positive emotions you are feeling at that moment. When you are ready, take your hands from your chest and allow the energy to escape from your palms, sending your love to your loved ones and the world.
Feel your body from the inside. Can you feel the energy field in your body, especially in your arms and legs? If you don't feel it, it's fine. But think: How are we able to move different parts of the body? It's the energy field that flows in our body. Focusing your attention on that energy field will not only help you stay in the present but also will help you connect with your Being and flow of life in you.


Try walking meditation. Walking meditation is alternate form of meditation which involves observing the movement of the feet and becoming aware of your body's connection to the earth. If you plan on performing long, seated meditation sessions, it is a good idea to break them up up with some walking meditation.
Choose a quiet location to practice your walking meditation, with as few distractions as possible. The space doesn't need to be very large, but you should be able to walk at least seven paces in a straight line before needing to turn around. Remove your shoes, if possible.
Holding your head up with your gaze directed straight ahead, and your hands clasped together in front of you. Take a slow, deliberate step with your right foot. Forget about any sensations or feelings in the foot and try to concentrate on the movement itself. After taking the first step, stop for a moment before taking the next. Only one foot should be moving at any given time.
When you reach the end of your walking path, stop completely, with your feet together. Then, pivot on the right foot and turn around. Continue walking in the opposite direction, using the same slow, deliberate movements as before.
While practicing walking meditation, try to focus on the movement of the feet and nothing else, in the same way that you focus on the rising and falling of your breath during breathing meditation. Try to clear your mind and become aware of the connection between your foot and the earth below.


1
Practice mindfulness in your everyday life. Meditation doesn't have to be limited to strictly defined practice sessions, you can also practice mindfulness throughout your day to day life.
For example, in moments of stress, try to take a few seconds to focus solely on your breathing and empty your mind of any negative thoughts or emotions.
You can also practice mindfulness while you eat, becoming aware of the food and of the sensations you experience as you eat.
No matter what actions you perform in your day to day life, whether it's sitting at a computer or sweeping the floor, try to become more aware of your body's movements and how you feel in the present moment. This is living mindfully.[5]




  • Yawn and stretch for 10 seconds every hour.

    Do a fake yawn if you have to. That will trigger real ones. Say “ahh” as you exhale. Notice how a yawn interrupts your thoughts and feelings. This brings you into the present.
    Then stretch really, really slowly for at least 10 seconds. Notice any tightness and say “ease” or just say hello to that place (being mindful — noticing without judgment). Take another 20 seconds to notice and then get back to what you were doing.
  • Three hugs, three big breaths exercise.
    Hug someone tight and take 3 big breaths together. Even if they don’t breathe with you, your breathing will ground them
  • Stroke your hands.
    Lower or close your eyes. Take the index finger of your right hand and slowly move it up and down on the outside of your fingers. Once you have mindfully stroked your left hand, swap and let your left hand stroke the fingers of your right hand.
  • Mindfully eat a raisin.
    Take a raisin or a piece of chocolate and mindfully eat it. Slow down, sense it, savor it and smile between bites. Purposefully slow down. Use all your senses to see it, touch it, smell it, and sense it.
    Then gently pop it into your mouth and really savor it. Savor its texture, its taste, how it feels in your mouth. Let it linger and then swallow it. After you have swallowed it, let your lips turn up slightly and smile. Do the same thing for each raisin you eat or bite you take.
  • Clench your fist and breathe into your fingers.
    Position your fingers and thumbs facing down. Now clench your fist tightly. Turn your hand over so your fingers and thumbs are facing up and breathe into your fist. Notice what happens.
  • STOP.
    Stand up and breathe. Feel your connection to the earth.
    Tune in to your body. Lower your gaze. Scan your body and notice physical sensations or emotions. Discharge any unpleasant sensations, emotions or feelings on the out breath. Notice any pleasant ones and let them fill you up on the in breath.
    Observe. Lift your eyes and take in your surroundings. Observe something in your environment that is pleasant and be grateful for it and its beauty.
    Possibility. Ask yourself what is possible or what is new or what is a forward step.
    If you find yourself being reactive, try the following steps:
    Pause and take one to three big breaths.
    Say “step back.” ( You don’t have to physically step back, you can just do it in your mind.)
    Say “clear head.”
    Say “calm body.”
    Breathe again. Say “relax,” “melt” or “ease.”
  • Mindful breathing for one minute.
    Lower your eyes and notice where you feel your breath. That might be the air going in and out at your nostrils or the rise and fall of your chest or stomach. If you can’t feel anything, place your hand on your stomach and notice how your hand gently rises and falls with your breath. If you like, you can just lengthen the in breath and the out breath or just breathe naturally. Your body knows how to breathe.
    Focus on your breath. When your mind wanders, as it will do, just bring your attention back to your breath. You might like to say ‘thinking’ when you notice your thoughts and just gently shepherd your attention back to your breath.
    This can be done for longer than one minute. However, even for one minute it will allow you to pause and be in the moment. Or you might just like to breathe out stress on the out breath and breathe in peace on the in breath.
  • Loving-kindness meditation.
    For one minute, repeat ‘May I be happy, may I be well, may I be filled with kindness and peace.’ You can substitute “you” for “I” and think of someone you know and like, or just send love to all people.
  • An aspiration.
    Decide on an aspiration. Just ask yourself this question: What is my heart’s aspiration? Pause for about 20 seconds. Do this a second or third time and write down what comes. Perhaps it is to come from love, or to be kind to yourself or others or to be patient.
    Once you decide which aspiration you like best, say that at the beginning of the day. This will set you up for your day and your interactions with others (and even with yourself).
  • miércoles, 24 de mayo de 2017

    有力 (ゆうりょく)が あるにほんじん most influential japanese this century



     Oda Nobunaga (1534-1582)


     Sakamoto Ryōma (1836-1867)


     Thomas Edison (1847-1931)


     Toyotomi Hideyoshi (1537-1598)


     Matsushita Konosuke (1894-1989)


     Tokugawa Ieyasu (1543-1616)


     Noguchi Hideyo (1876-1928)


     Mother Teresa (1910-1997)


     Helen Keller (1880-1968)


     Hijikata Toshizō (1835-1869)


     Saigo Takamori (1828-1877)


     Princess Diana (1961-1997)


     Albert Einstein (1879-1955)


     Misora Hibari (1937-1989)


     Fukuzawa Yukichi (1835-1901)


     Anne Frank (1929-1945)


     Florence Nightingale (1890-1910)


     Yoshida Shigeru (1878-1967)


     Walt Disney (1901-1966)


     Ludwig van Beethoven (1770-1827)


     Minamoto Yoshitsune (1159-1189)


     Ayrton Senna (1960-1994)


     Leonardo da Vinci (1452-1519)


     Tezuka Osamu (1928-1989)


     Napoleon Bonaparte (1769-1821)


     Prince Shotoku (574-622)


     John Lennon (1940-1980)


     Zhuge Liang (181-234)


     Miyamoto Musashi (1584-1645)


     Ozaki Yutaka (1965-1992)


     Audrey Hepburn (1929-1993)


     Mahatma Gandhi (1869-1948)


     Soseki Natsume (1867-1916)


     Takasugi Shinsaku (1839-1867)


     Murasaki Shikibu


     Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791)


     Yamamoto Isoroku (1884-1943)


     Miyazawa Kenji (1896-1933)


     John F. Kennedy (1917-1963)


     Ninomiya Sontoku (1787-1856)


     Kondo Isami (1834-1868)


     Okubo Toshimichi (1830-1878)


     Takeda Shingen (1521-1573)


     Himiko(?-248)


     Ino Tadataka (1745-1818)


     Ishihara Yujiro (1934-1987)


     Sen no Rikyu (1522-1591)


     Charlie Chaplin (1889-1977)


     Sugihara Chiune (1900-1986)


     Date Masamune (1567-1836)


     Tanaka Giichi (1864-1929)


     Bruce Lee (1940-1973)


     Okita Souji (1842-1868)


     Matsuda Yusaku (1949-1989)


     Marie-Antoinette (1755-1793)


     Oishi Kuranosuke (1659-1703)


     Ikariya Chosuke (1931-2004)


     Wright Brothers


     Katsu Kaishu (1823-1899)


     Martin Luther King Jr. (1929-1968)


     Yoshida Shoin (1830-1859)


     Kurosawa Akira (1910-1998)


     Uesugi Kenshin (1530-1578)


     Marie Curie (1867-1934)


     Sato Eisaku (1901-1975)


     Sanada Yukimura (1567-1615)


     Cao Cao (155-220)


     Kato Daijiro (1976-2003)


     Cleopatra (69BC-30BC)


     Tokugawa Mitsukuni (1628-1701)


     Elvis Presley (1935-1977)


     Ogi Akira (1935-2005)


     Togo Heihachiro (1848-1934)


     Christopher Columbus (1451-1506)


     Ito Hirobumi (1841-1909)


     Pablo Picasso (1881-1973)


     Marco Polo (1254-1324)


     Albert Schweitzer (1875-1965)


     Yosano Akiko (1878-1942)


     Andy Hug (1964-2000)


     Tsuburaya Eiji (1901-1970)


     Joan of Arc (1412-1431)


     Honda Minako (1967-2005)


     Uemura Naomi (1733-1817)


     Sugita Genpaku (1733-1817)


     Confucius (551BC-479BC)


     Jean Henri Casimir Fabre (1823-1915)


     Natsume Masako (1957-1985)


     Ferdinand Magellan (1480-1521)


     Honda Soichiro (1906-1991)


     Anne Sullivan (1866-1937)


     Shohei "Giant" Baba


     Abraham Lincoln (1809-1865)


     Dazai Osamu (1909-1948)


     Frédéric Chopin (1810-1949)


     Ikkyu (1391-1481)


     Akechi Mitsuhide (1528-1582)


     Isaac Newton (1642-1727)


     Matsuo Basho (1644-1694)


     Arthur Conan Doyle (1859-1930)